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lunes, 7 de mayo de 2018

Melva asada con patatas en Crock-Pot

Melva asada patatas  Crock-Pot


Creo que ya he contado alguna vez que con los pescados soy muy clásica y suelo comprar siempre los mismos: rape, gallo, sardinas, salmón y merluza. Cuando era pequeña. Mi madre hacía mucho chicharro y yo lo odiaba, así que no he vuelto a probarlo desde hace muchos años. A veces compro bacalao fresco, porque es un pescado muy sabroso y que está muy bien de precio, pero prefiero el bacalao seco. En temporada, siempre como bonito y me pongo las botas en los escasos meses que dura en la pescadería. En esta ocasión quise probar la melva, que es un pescado muy parecido al bonito. La conocía en conserva, aunque creo que no la he probado nunca. Una vez probada, debo decir que sigo prefiriendo el bonito, pero como alternativa es más que correcta.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Patatas: 600 gramos.
Melva: 800 gramos.
Aceite de oliva virgen extra: 8 cucharadas.
Ajo: 8 dientes.
Perejil seco: 2 cucharadas.
Sal en escamas.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 722.
Hidratos de carbono: 32 gramos.
Grasas: 39 gramos.
Proteína: 62 gramos.

Precio (por ración): 2,33€.


ELABORACIÓN:

 Lavamos las patatas y las ponemos con piel en la olla. Pelamos los dientes de ajo y los ponemos en el vaso de la batidora con el perejil y el aceite de oliva. Trituramos toda la mezcla.

Echamos el aliño sobre las patatas y las cocinamos 4 horas en temperatura alta.

A las 3 horas ponemos la melva con un chorrito de aceite y sal. A la hora de servirlo ponemos unas escamas de sal sobre la melva y las patatas.

Melva asada patatas crockpot olla lenta

lunes, 5 de marzo de 2018

Gambas al ajillo (tradicional o Crock-Pot)



Las gambas al ajillo son una de las tapas por excelencia de nuestro país. No es de mis tapas favoritas pero estaba cansada de ver una bolsa de gambas en el congelador, así que decidí preparar estas gambas al ajillo.

Como podéis ver en las fotos, mis gambas eran más bien pequeñas. Esto no va cambiar el sabor del plato, pero quedará mucho más bonito si preparamos las gambas al ajillo con unas gambas más grandes.

Yo las hice en la olla lenta, pero se puede hacer sin ella, por supuesto. Les puse dos guindillas para 4 personas pero si os va más el picante podéis poner alguna más (¡yo soy una cobarde!)




INGREDIENTES (para 4 personas):

Gambas peladas: 500 gramos.
Aceite de oliva virgen extra: 6 cucharadas.
Guindilla: dos.
Ajo: 6 dientes.
Sal.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 104.
Hidratos de carbono: 0 gramos.
Grasas: 8 gramos.
Proteínas: 9 gramos.

Precio (por ración): 1,84€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en láminas. Troceamos la guindilla.

Ponemos el aceite en una sartén con el ajo y la guindilla. Calentamos el aceite y echamos las gambas. Rehogamos a fuego vivo un par de minutos, bajamos el fuego, tapamos la sartén y dejamos que terminen de cocinarse con el fuego al mínimo.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en láminas. Troceamos la guindilla.

Ponemos el aceite en una sartén con el ajo y la guindilla. Calentamos el aceite y echamos las gambas. Rehogamos a fuego vivo un par de minutos.

Pasamos todo a la Crock-Pot y cocinamos una hora en temperatura baja.

jueves, 22 de febrero de 2018

Merluza a la Caleta



Esta receta pertenece al libro "La cocina de ellas" de Tedoro Bardají.

En la receta original se utiliza la merluza en rodajas, pero como yo la tenía en filetes es la que he utilizado. También acompaña la merluza con salsa de tomate, pero para mi gusto la mayonesa le pega más. O no es que le pegue más, si no que a mi me gusta más así, jajaja.

Si queréis que el plato sea de calidad superior y no os importa gastar un poco más, utilizad merluza del pincho. La diferencia con otras merluzas es obvia y no es mucho más cara. Si no, siempre podemos comprarla cuando esté de oferta y congelarla. Aunque mucha gente dice que nota la diferencia cuando el pescado es fresco o congelado en casa tengo que admitir que yo no lo noto. Un buen pescado seguirá siéndolo cuando lo descongelemos y un pescado malo...no se salva de ninguna manera. Eso o que tengo el paladar perdido, ¡todo es posible!.

Yo compro pescado una vez al mes y lleno el congelador. Así siempre tengo pescado en casa comprado a buen precio. Además, compro las piezas enteras, que suelen tener un precio un poco más bajo que comprando en filetes o porciones. Con las cabezas y las espinas preparo un buen caldo, por supuesto. Ya sabéis que yo soy del equipo "Aquí no se tira nada". Ese caldo a veces lo hago concentrado para sustituir los caldos concentrados comerciales con los que se enriquecen las comidas.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Merluza: 8 rodajas.
Anchoas: 16.
Huevos: 4 + el necesario para empanar.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.
Harina de trigo.
Pan rallado.
Gambas: 400 gramos.
Salsa mayonesa.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 629.
Hidratos de carbono: 13 gramos.
Grasas: 34 gramos.
Proteínas: 66 gramos.

Precio (por ración): 6,04€.


ELABORACIÓN:

Cocemos los huevos durante 13 minutos. Una vez cocidos los enfriamos rápidamente bajo el grifo de agua fría. Una vez fríos los pelamos y los cortamos en rodajas.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva. Aplastamos cada rodaja de merluza con las manos. Las salamos y las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Las freímos hasta que estén doradas por los dos lados. A medida que las vamos friendo las dejamos en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Mientras freímos la merluza, cocemos las gambas en una cacerola con agua y sal. Una vez cocidas, las dejamos enfriando sobre un colador para que escurra el agua de la cocción. Cuando estén templadas las pelamos (yo utilicé gambas ya peladas que tenía en el congelador).

Colocamos la merluza frita en una fuente. En medio ponemos las gambas. Cada trozo de merluza lo cubrimos con una rodaja de huevo cocido y dos anchoas.


miércoles, 7 de febrero de 2018

Bacalao a la portuguesa (tradicional o Crock-Pot)



Si el bacalao seco es uno de los pescados más sabrosos que existen, con esta receta su sabor es espectacular. Cuando encontré esta receta (no se dónde la vi, ¡lo siento!) busqué si era la original y mucho me temo que lo de las aceitunas negras son un añadido que no lleva el plato clásico pero, que queréis que os diga, a mi me parece que le va muy bien al plato.

Yo lo preparé en la Crock-Pot, más que nada porque me resultaba muy útil tener todas las verduras listas y que el bacalo "sólo" necesitase una hora de cocción.

Como últimamente compro el bacalao ya desalado no pongo los tiempos de desalado en la receta. Eso lo dejo en vuestra mano.





INGREDIENTES (para 4 personas):

Bacalao seco: 500 gramos.
Patatas: 4.
Pimiento Rojo: uno.
Pimiento Verde: uno.
Cebolla: una.
Aceitunas negras: un puñado.
Vino Blanco: 100 mililitros (la mitad si utilizamos la Crock-Pot).
Pimentón Dulce: una cucharadita.
Harina de trigo.
Aceite de oliva virgen extra.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 287.
Hidratos de carbono: 31 gramos.
Grasas: 7 gramos.
Proteínas: 26 gramos.

Precio (por ración): 3,56€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en rodajas de 2 centímetros aproximadamente. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. Lavamos los pimientos, los secamos, retiramos las semillas y los cortamos en juliana.

En una cacerola ponemos a calentar agua con sal. Cuando rompa a hervir echamos las patatas y las cocemos durante 5 minutos. Una vez pasado el tiempo, las retiramos del agua y las ponemos sobre papel de cocina para que se sequen. No es necesario que estén cocidas del todo ya que después irán al horno.

En una sartén calentamos un poco de aceite y sofreímos la cebolla con un poco de sal. Tapamos la sartén mientras se hace la cebolla. Cuando empiece a estar transparente añadimos los pimientos, removemos todo y tapamos la sartén, manteniendo el sofrito al fuego hasta que esté medio hecho.

Añadimos el pimentón dulce y el vino blanco y mantenemos al fuego hasta que se evapore el alcohol. En este momento retiramos el sofrito del fuego y lo reservamos.

En otra sartén calentamos abundante aceite de oliva. Enharinamos el bacalao y lo freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado por fuera, no importa que no esté cocinado por dentro.

Encendemos el horno a 200ºC.

En una fuente apta para el horno ponemos las patatas, encima el bacalao con la piel hacia arriba y lo cubrimos con el sofrito de verduras, procurando que la piel del bacalao quede descubierta para que se tueste. Añadimos un puñado de aceitunas.

Horneamos durante 15 minutos y ya está listo nuestro bacalao a la portuguesa.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en rodajas de 2 centímetros aproximadamente. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. Lavamos los pimientos, los secamos, retiramos las semillas y los cortamos en juliana.

En una cacerola ponemos a calentar agua con sal. Cuando rompa a hervir echamos las patatas y las cocemos hasta que estén tiernas. Una vez pasado el tiempo, las retiramos del agua y las ponemos sobre papel de cocina para que se sequen. Cuando estén secas las ponemos en la Crock-Pot.

En una sartén calentamos un poco de aceite y sofreímos la cebolla con un poco de sal. Tapamos la sartén mientras se hace la cebolla. Cuando empiece a estar transparente añadimos los pimientos, removemos todo y tapamos la sartén, manteniendo el sofrito al fuego hasta que esté hecho.

Añadimos el pimentón dulce y el vino blanco y mantenemos al fuego hasta que se evapore el alcohol. En este momento retiramos el sofrito del fuego y lo reservamos.

En otra sartén calentamos abundante aceite de oliva. Enharinamos el bacalao y lo freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado por fuera, no importa que no esté cocinado por dentro. A medida que lo sacamos de la sartén lo colocamos en la Crock-Pot sobre las patatas.

Cubrimos el bacalao con el sofrito de verduras y cocinamos durante una hora en temperatura baja.



lunes, 20 de noviembre de 2017

Hamburguesas de merluza a la sidra (tradicional o Thermomix)


La receta original podéis verla aquí aunque la adaptación a Thermomix es toda mía, jajaja.

Es un plato un poco latoso de preparar porque tiene bastantes pasos (vamos, que si quieres hacer algo rápido es mejor que busques otra receta) pero a la vez es sencillo. La clave de estas hamburguesas es elegir una buena merluza, si puede ser del pincho, mejor.

Si preparamos estas hamburguesas de merluza en Thermomix no tendremos que rebozarlas ni freírlas, ya que se hacen al vapor en el Varoma.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Merluza: 600 gramos.
Pimiento rojos asados: 60 gramos.
Guisantes en conserva: 60 gramos.
Tomate entero pelado: 800 gramos.
Cebolla: 2.
Ajo: dos dientes.
Huevos: 2.
Aceite de oliva virgen extra: dos cucharadas + la necesaria para freír*.
Sidra: 250 mililitros.
Limón: 1/2.
Perejil.
Harina de trigo*.
* Solo si hacemos las hamburguesas sin Thermomix.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 429.
Hidratos de carbono: 26 gramos.
Grasas: 19 gramos.
Proteínas: 33 gramos.

Precio (por ración): 2,37€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Desmenuzamos la merluza con las manos y la ponemos en un bol. Picamos un diente de ajo y lo añadimos a la merluza junto con dos cucharadas de aceite, un huevo, perejil picado, el zumo de medio limón y un poco de sidra.

Cogemos una porción de la masa y le damos forma de hamburguesa. Calentamos aceite de oliva en una sartén, pasamos las hamburguesas por harina y huevo y las doramos en la sartén. A medida que las vayamos friendo las pasamos a una fuente apta para el horno.

Retiramos el aceite de la sartén y hacemos un sofrito con la cebolla, el diente de ajo que nos quedaba, el tomate y la sal. Cuando la cebolla esté tierna trituramos todo con la batidora y cubrimos la merluza con esta salsa. Añadimos los pimientos cortados en tiras, los guisantes y la sidra.

Encendemos el horno a 160ºC y horneamos durante 10 minutos.


ELABORACIÓN (Thermomix):

Desmenuzamos la merluza con las manos y la ponemos en un bol. Picamos un diente de ajo y lo añadimos a la merluza junto con dos cucharadas de aceite, el huevo, perejil picado, el zumo de medio limón y un poco de sidra.

Cogemos una porción de la masa y le damos forma de hamburguesa. Las colocamos en el Varoma a medida que las vamos haciendo.

Ponemos en el vaso la cebolla, el ajo, el tomate, la sal y aceite de oliva. Programamos 5 segundos a velocidad 5. Bajamos los restos que hayan quedado hacia las cuchillas.

Añadimos la sidra y programamos 10 segundos a velocidad 8.

Ponemos la mariposa y añadimos los pimientos cortados en tiras y los guisantes.

Colocamos el Varoma en su posición con las hamburguesas y programamos 20 minutos, velocidad 2, temperatura Varoma y giro a la izquierda.

Servimos las hamburguesas con la salsa.




viernes, 10 de noviembre de 2017

Soldaditos de Pavía


Esta receta es "de toda la vida", no es vano la encontré en el libro "La buena cocina fácil y rápida" que se publicó en 1975. Como dice el libro: "La realización de este libro ha sido posible gracia a la colaboración de Doña María Casas, auténtica autoridad en materia culinaria y colaboradora en diversas revistas y publicaciones españolas".

La Wikipedia nos cuenta que son un aperitivo típico de Madrid y de algunas partes de Andalucía. Es una fritura de bacalao acompañada de pimiento rojo.

En Andalucía se puede encontrar también este plato que, en lugar de emplear bacalao, se elabora con merluza y se conoce simplemente como pavías. En algunos lugares de Andalucía sí se utiliza bacalao que se deja marinar con zumo de limón, aceite de oliva y un poco de aguardiente, una hora antes de la fritura.​

Se prepara con tiras de bacalao seco desalado previamente. Yo aproveché el que tenía en casa y por eso no es tan bonito pero el sabor es francamente bueno.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Bacalao seco: 400 gramos.
Maizena: 50 gramos.
Levadura química: 8 gramos.
Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas + la necesaria para freir.
Sal.
Perejil.
Harina de trigo: 100 gramos.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 342.
Hidratos de carbono: 30 gramos.
Grasas: 16 gramos.
Proteínas: 20 gramos.

Precio (por ración): 1,41€.


ELABORACIÓN:

Ponemos el bacalao a desalar en agua fría durante 36 ó 48 horas, según el grosor del pescado. Una vez desalado, lo sacamos del agua y lo secamos con un paño limpio o con papel de cocina. Lo cortamos en tiras.

Hacemos una masa con la Maizena, la levadura, la harina, las dos cucharadas de aceite, sal y agua. La cantidad de agua debe ser la suficiente para formar una crema espesa, yo utilicé 13 cucharadas.

En una sartén calentamos abundante aceite de oliva. Pasamos el bacalao por el rebozado y lo freímos hasta que esté dorado.


viernes, 20 de octubre de 2017

Albóndigas de rape y gambas (tradicional o Thermomix)


Para preparar estas albóndigas podemos elegir cualquier pescado que tengamos en casa. Si optamos por un pescado blanco, el sabor será más suave y si nos decantamos por un pescado azul, será más intenso.

Hace unos meses hice otras de merluza y salmón y también nos gustaron mucho.

A la hora de preparar unas albóndigas de pescado debemos elegir un buen pescado fresco y tener mucho cuidado al picarlo. Muchas veces es suficiente desmenuzarlo con las manos, ya que si lo picamos a máquina puede que nos pasemos y nos quede una masa tan densa que las albóndigas salgan muy secas y habremos arruinado nuestro plato.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Rape: 400 gramos
Gambas: 200 gramos
Ajo: 2 dientes.
Perejil: una ramita.
Huevo: uno.
Pimienta blanca.
Sal.
Pan rallado.
Harina de trigo.
Aceite de oliva virgen extra (si las hacemos con Thermomix no será necesario).

Para la salsa:
Cebolla: media
Aceite de oliva virgen extra.
Vino blanco: 100 mililitros.
Maizena: 2 cucharaditas.
Agua: 200 mililitros.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 214.
Hidratos de carbono: 9 gramos.
Grasas: 3 gramos.
Proteínas: 27 gramos.

Precio (por ración): 2,24€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Ponemos en la picadora el rape, las gambas, el huevo, los ajos, el perejil y un poco de pimienta blanca. Picamos un poco con cuidado de que no quede muy menudo.

Añadimos pan rallado hasta que la masa sea manejable.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva. Formamos las albóndigas, las pasamos por harina y las freímos hasta que se doren por fuera.

Pasamos las albóndigas fritas a una cazuela y en el aceite de la sartén pochamos la cebolla,cuando esté dorada añadimos el vino y un poco de sal y mezclamos con las varillas. Cuando rompa a hervir añadimos la Maizena y mezclamos con las varillas hasta que se disuelva. Añadimos el agua, corregimos el punto de sal, dejamos que de un hervor de nuevo y cubrimos con esta salsa las albóndigas.

Dejamos que se cocinen a fuego lento hasta que estén hechas.


ELABORACIÓN (Thermomix):

Ponemos en el vaso el ajo y el perejil y programamos 5 segundos, velocidad 5. Añadimos el rape en trozos y las gambas programamos 5 segundos, velocidad 5. Añadimos el huevo, la sal y la pimienta. Programamos 5 segundos a velocidad 5, giro invertido.

Sacamos la masa a un bol y añadimos pan rallado. Mezclamos con las manos hasta que tengan firmeza para formar las albóndigas.

Limpiamos el vaso y ponemos la cebolla y un poco de aceite. Programamos 5 segundos a velocidad 5. Bajamos los restos que hayan quedado hacia las cuchillas. Programamos 8 minutos, temperatura Varoma y velocidad cuchara, sin cubilete.

Mientras se hace el sofrito formamos las albóndigas y las ponemos en la bandeja del Varoma.

Añadimos el vino blanco y programamos 2 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2. Echamos la Maizena y programamos 10 segundos a velocidad 8.

Añadimos el agua, corregimos el punto de sal y colocamos el Varoma en su posición. Programamos 20 minutos, velocidad 2, temperatura Varoma y giro a la izquierda.

Servimos las albóndigas con la salsa.






lunes, 2 de octubre de 2017

Bonito confitado en aceite de oliva (tradicional o Crock-Pot)



Las que ya peinamos canas, recordamos como hace unas décadas el aceite de oliva era lo peor del mundo. A finales de los 80 se descubrieron las múltiples ventajas de este oro líquido, se convirtió en una grasa fuente de salud, y desde entonces ya no consumo otro.

En aquel momento, era mi madre quien cocinaba (peino canas pero no tantas :P) y recuerdo perfectamente el cambio que supuso pasar de comer patatas fritas en aceite de girasol a freirlas en aceite de oliva virgen extra. Al principio nos resultaba muy complicado gestionar aquel sabor tan intenso pero enseguida nos acostumbramos (ya sabéis que a lo bueno se acostumbra uno enseguida, jajaja).

Y desde que me independicé incorporé a mi dieta tomar aceite en ayunas. Una cucharadita al levantarme y después lo que me apetezca.

Dentro de la dieta mediterránea, el aceite de oliva es uno de sus puntos clave y debe ser la grasa principal de adición. Lo mejor es que existen varios tipos de aceite de oliva debido a las variedades de aceitunas con las que se elabora, así que seguro que encontramos uno que se adapte a nuestro gusto.

En los supermercado podemos encontrar AOVE de gran calidad pero también tenemos la opción de comprar aceite de oliva por Internet, como la tienda online https://teleoliva.com/.

Si además de aceite de oliva te interesan otros productos con propiedades muy interesantes para la salud no dejes de visitar ecochef.

La receta de hoy es de esas que necesita que sus ingredientes sean de 10 porque es un plato sencillísimo. El confitado es una técnica de cocción donde los alimentos se sumergen en aceite y se cocinan a fuego muy lento.

El aceite que utilizamos para marinar se puede aprovechar para conservar el propio bonito y para hacer otros pescados a la plancha o aliñar alimentos que hagan buena pareja con el sabor que tendrá el aceite.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Bonito: 500 gramos.
Aceite de oliva virgen extra: 500 mililitros.
Ajo: 4 dientes.
Laurel: 2 hojas.
Pimienta en grano.
Clavo.
Sal.


ELABORACIÓN (tradicional):

Limpiamos el bonito y lo salamos abundantemente dejándolo marinar en la nevera durante 2 horas.

En una cazuela grande ponemos el aceite, el laurel, la pimienta en grano y los dientes de ajo enteros. Cocemos a fuego muy lento durante 10 minutos. Añadimos el bonito y dejamos que se cocine durante 30 minutos. Cuando termine el tiempo podemos comprobar si el pescado está hecho, ya que según el tamaño de los trozos que hayamos puesto puede que necesite un poco más de tiempo para estar hecho.

Cuando el pescado esté cocinado, retiramos la olla del fuego y dejamos que el aceite se enfríe antes de sacar el bonito de ella.



ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Limpiamos el bonito y lo salamos abundantemente dejándolo marinar en la nevera durante 2 horas.

Ponemos el la olla el aceite con el ajo, el laurel, la pimienta y el clavo y cocinamos durante 2 horas en temperatura baja.

Pasado el tiempo, retiramos el exceso de sal del bonito y lo echamos en la olla y cocinamos durante 1 hora en temperatura baja. Paramos la cocción, destapamos la olla y dejamos que se enfríe dentro.




miércoles, 20 de septiembre de 2017

Merluza en salsa blanca



Entre los recetarios que me compra mi padre en los mercadillos estaba este "Recetario de cocina" de "Starlux" de 1965. Al ojearlo me resulta muy curioso cómo ha cambiado la cocina en estas décadas. Entonces se hacía platos muy sencillos, con pocos ingredientes y todos muy simples.

Como podéis suponer, en esta receta se utilizaba una pastilla de caldo pero yo hace muchos años que no las uso. Prefiero cocer que enriquecer ;)




INGREDIENTES (para 4 personas):

Merluza: 800 gramos.
Leche: 500 mililitros.
Sal: una cucharada.
Aceite de oliva virgen extra: 250 mililitros.
Mantequilla: 50 gramos.
Limón: medio.
Tomillo.
Harina de trigo.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 885.
Hidratos de carbono: 11 gramos.
Grasas: 81 gramos.
Proteínas: 28 gramos.

Precio (por ración): 2,25€.


ELABORACIÓN:

Ponemos a remojo la merluza en la leche con sal durante 3 horas. Sacamos la mantequilla de la nevera para que se ablande. Pasado el tiempo se escurre bien la merluza y se enharina.

Calentamos el aceite de oliva en una sartén y freímos la merluza. Una vez frita, la colocamos en una fuente.

Colamos el aceite y lo echamos en un bol. Añadimos la mantequilla y batimos. Después añadimos, poco a poco, el zumo del medio limón hasta obtener una salsa cremosa y blanca. Añadimos tomillo al gusto.

Cubrimos el pescado con esta salsa y servimos.