jueves, 26 de abril de 2018

Macarrones a la albahaca (tradicional o Thermomix)



Desde que me di cuenta de lo complicado que es encontrar albahaca fresca cuando más la necesitas, no falta en mi congelador. Por desgracia, la albahaca congelada solo sirve para platos donde vayamos a cocinar con ella, si queremos utilizarla cruda es mejor recién comprada. También tengo albahaca seca pero el sabor no es el mismo.

Y aunque estos macarrones a la albahaca lleven también queso, os aseguro que una buena albahaca es fundamental para que se note el sabor de esta hierba.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Macarrones: 320 gramos.
Albahaca fresca picada: dos cucharadas.
Ajo: dos dientes.
Aceite de oliva virgen extra: 5 cucharadas.
Almendras: 25 gramos.
Queso azul: 100 gramos.
Queso Parmesano: 50 gramos.
Sal.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 676.
Hidratos de carbono: 59 gramos.
Grasas: 40 gramos.
Proteínas: 20 gramos.

Precio (por ración): 1,01€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo con sal. Mientras se cuece preparamos la salsa.

Ponemos en la batidora la albahaca, los dientes de ajo pelados, el aceite de oliva, las almendras y los dos tipos de queso. Trituramos.

Una vez que la pasta esté lista la escurrimos y la servimos con la salsa.


ELABORACIÓN (Thermomix):

Ponemos la mariposa en el vaso y echamos 1200 gramos de agua. Programamos 12 minutos, 100ºC, velocidad 1.

Echamos los macarrones y programamos el tiempo de cocción que indique el paquete de pasta, 100ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

Sacamos la pasta y la escurrimos.

Secamos el vaso y ponemos el Parmesano, los dientes de ajo pelados y las almendras. Trituramos con unos golpes de turbo. Añadimos la albahaca, el aceite de oliva y el queso azul. Programamos 1 minuto, temperatura Varoma, velocidad 6.

Echamos la pasta al vaso y programamos 1 minuto, temperatura Varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda.




lunes, 23 de abril de 2018

Ensalada de judías verdes con bacon y nueces



Una de las verduras que más comemos en casa son las judías verdes. Es muy curioso porque mi hijo se va cansando por etapas de otras verduras pero con las judías no le pasa, así que un par de veces por semana las preparo. Normalmente, las hago con patata y aliñadas con aceite de oliva (para mi con vinagre también) pero otras veces pruebo recetas diferentes como esta ensalada de judías verdes con bacon y nueces que vi en Todo Cooking.

Es un plato muy completo, así que es perfecto para comerlo con plato único.



 INGREDIENTES (para 4 personas):

Judías verdes: 600 gramos.
Bacon ahumado: 160 gramos.
Nueces: 12.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.

Para el aliño:
Zumo de limón: 4 cucharadas.
Aceite de oliva virgen extra: 8 cucharadas.
Perejil fresco: 2 ramitas.
Hierbabuena fresca: 6 hojas.
Orégano seco: una cucharadita.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 537.
Hidratos de carbono: 13 gramos.
Grasas: 50 gramos.
Proteínas: 11 gramos.

Precio (por ración): 1,28€.


ELABORACIÓN:

Lavamos las judías verdes y las secamos. Retiramos las hebras y los extremos y las troceamos.

En una cacerola ponemos agua con sal a hervir y cuando esté hirviendo echamos las judías, dejándolas cocer hasta que estén a nuestro gusto. Una vez cocidas las escurrimos y dejamos que se enfríen.

Cortamos el bacon en tiras, en una sartén (¡por cierto!, si necesitáis sartenes os recomiendo visitar Tu Sartén una web con información completísima sobre las sartenes, que con lo que cuesta encontrar una buena sartén se agradece saber qué podemos esperar de cada marca) ponemos un par de gotas de aceite de oliva y cuando esté caliente echamos el bacon, manteniéndolo al fuego hasta que esté crujiente. Lo retiramos de la sartén y lo ponemos en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Abrimos las nueces y las picamos en el mortero. No hace falta que queden trozos muy pequeños.

Ponemos en el vaso de la batidora el zumo de limón, el aceite de oliva, el perejil, la hierbabuena, el orégano y un poco de sal y batimos todo hasta que emulsione. Metemos la vinagreta en la nevera para que se enfríe hasta la hora de comer.

En una fuente ponemos las judías verdes, el bacon y las nueces y regamos todo con la vinagreta. ¡Buen provecho!





jueves, 19 de abril de 2018

Chorizo a la sidra (tradicional o Crock-Pot)




El chorizo a la sidra es una de las raciones típicas de las sidrerías asturianas. Y no es de extrañar, porque se prepara con dos de las cosas que hay más abundancia en Asturias: chorizo y sidra.

Este plato tiene mucho éxito porque es de las cosas más baratas de cualquier carta. Aunque en Asturias se come barato en cualquier sitio, la verdad. El precio de una comida suele subir cuando recurrimos a pescados o mariscos del Cantábrico, pero porque son productos más caros por sí mismos. Si no los pedimos, podemos comer muy bien por muy poco dinero.

Debo reconocer que el chorizo a la sidra no es mi plato favorito, en muchos sitios ponen chorizos de poca calidad y eso lo estropea todo. Por poco que cobren, si el chorizo es malo…

Pero, no sé por qué, me apeteció prepararlo. Y compartirlo con mis suegros, para que vean los manjares que tenemos en mi patria querida.

La elaboración de la receta no puede ser más sencilla, así que al menos una vez hay que probarlo.

La cantidad de la receta es para una ración para 4 personas, para un picoteo.




INGREDIENTES (para 4 personas):

Chorizo para cocinar: 2.
Sidra natural.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 229.
Hidratos de carbono: 9 gramos.
Grasas: 15 gramos.
Proteínas: 8 gramos.

Precio (por ración): 0,68€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pinchamos los chorizos con un cuchillo en diferentes partes para que suelen la grasa durante la cocción. Los ponemos en una cacerola y los cubrimos con sidra. Los cocinamos a fuego lento hasta que estén cocinados.

A la hora de servirlos los cortamos en rodajas y se sirven en una cazuela con la salsa de la sidra.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Pinchamos los chorizos con un cuchillo en diferentes partes para que suelen la grasa durante la cocción. Los ponemos en la olla lenta y los cubrimos con sidra. Los cocinamos a durante dos horas en temperatura baja.

A la hora de servirlos los cortamos en rodajas y se sirven en una cazuela con la salsa de la sidra.


lunes, 16 de abril de 2018

Flan de coco (tradicional o Thermomix)




Aunque el flan de huevo sea mi favorito, me cuesta resistirme a un buen flan de queso o a un flan de coco. La receta de hoy es de Las Recetukis de Amatxu. Ella lo prepara al microondas, pero también podemos hacerlo con Thermomix. El resultado es muy bueno de cualquiera de las maneras, la verdad es que los flanes son de las cosas que mejor quedan cocinadas en el microondas.

Para adaptar la receta a la Thermomix me guie por la receta de flan de huevo del libro "Imprescindible" de Thermomix 31.



INGREDIENTES:

Leche entera: 500 mililitros.
Huevos: 5.
Azúcar: 120 gramos.
Coco rallado: 60 gramos.
Canela en rama: una.
Limón: uno.

Para el caramelo:
Azúcar: 75 gramos.
Agua: 7 cucharadas.


ELABORACIÓN (Microondas):

Echamos en el molde en el que vayamos a hacer el flan, los 75 gramos de azúcar y las 7 cucharadas de agua. Cocinamos durante 7 minutos a máxima potencia. Según el microondas podemos necesitar más o menos tiempo, así que iremos vigilando. Hay que estar muy atentas porque si se empieza a quemar habrá que tirarlo y empezar de nuevo. Una vez que el azúcar se ha caramelizado, dejamos que se enfríe.

Mientras el caramelo se está enfriando, lavamos el limón, lo secamos y lo pelamos. En una cacerola ponemos a hervir la leche con la canela, el azúcar y la piel del limón. Cuando de un hervor, apagamos el fuego y dejamos que se temple. Una vez que esté templada, retiramos la piel del limón y la canela.

Batimos los huevos y les añadimos el coco rallado. Echamos esta mezcla sobre la leche y batimos de nuevo.

Vertemos el flan en el molde caramelizado y cocinamos 10 minutos a máxima potencia. Antes de sacar el flan del microondas comprobamos con un palillo que está bien hecho.

Una vez terminado lo dejamos que se temple a temperatura ambiente y después lo metemos en la nevera y dejamos que se enfríe antes de desmoldarlo.


ELABORACIÓN (Thermomix):

Lavamos el limón, lo secamos y lo pelamos.

Ponemos en el vaso la leche con la canela, la corteza de limón y el azúcar. Programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara. Cuando termine el tiempo destapamos el vaso y dejamos que se enfríe.

Mientras se infusiona la leche, preparamos el caramelo. Ponemos en el microondas un bol con agua y azúcar y lo cocinamos 7 minutos a potencia máxima (según el microondas puede necesitar más o menos tiempo, así que estaremos atentas). Caramelizamos el molde que vayamos a utilizar y dejamos que se enfríe el caramelo.

Una vez que la leche del vaso esté templada, retiramos la canela y la piel de limón y añadimos los huevos y el coco. Programamos 10 segundos, velocidad 3.

Echamos esta mezcla en el molde y lo tapamos con papel de aluminio. Encima ponemos papel de cocina para que empape el agua del vapor. Colocamos el molde en la bandeja del Varoma y lo tapamos.

Echamos 700 gramos de agua en el vaso y colocamos el Varoma en su sitio. Programamos 40 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Si utilizamos moldes individuales será suficiente con 30 minutos.

Una vez terminado lo dejamos que se temple a temperatura ambiente y después lo metemos en la nevera y dejamos que se enfríe antes de desmoldarlo.




jueves, 12 de abril de 2018

Patatas en columpio (tradicional o Crock-Pot)




Esta receta es del libro "La cocina de ellas" de Teodoro Bardají. Dice Teodoro, que el nombre de esta receta es que el que empleaba un cocinero andaluz que fue quien le enseñó a hacerlas. Buscando por Internet he visto que tanto la Cadizpedia  como la Cordobapedia nombran a estas patatas, pero los ingredientes son diferentes. Ahora solo queda probar estas otras recetas para ver cuál es mejor.

Como todas las recetas de este libro, dada la época en la que fue escrito, es un plato muy económico, sin grandes pretensiones, pero que no defrauda nunca. O es que a mi me gustan tanto las patatas guisadas que se me nubla la razón, jajaja.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Patatas: 800 gramos.
Perejil fresco: unas ramitas.
Aceite de oliva virgen extra.
Ajo: dos dientes.
Sopas de pan: un puñado.
Cebolla: media.
Sal.
Pimienta negra.
Laurel: una hoja.
Clavo: uno.
Agua.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 326.
Hidratos de carbono: 41 gramos.
Grasas: 14 gramos.
Proteínas: 6 gramos.

Precio (por ración): 0.43€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en trozos chascándolas. Pelamos los dientes de ajo y los fileteamos. Pelamos la cebolla y la picamos.

En una sartén calentamos abundante aceite de oliva y freímos el perejil hasta que esté quebradizo. Lo sacamos de la sartén y lo dejamos escurrir en un plato cubierto con papel de cocina. Echamos en la sartén el ajo y el pan y los freímos hasta que estén dorados, con mucho cuidado de que no se quemen. Los dejamos escurriendo junto con el perejil.

Retiramos la mayor parte del aceite de la sartén y en lo que queda rehogamos la cebolla hasta que esté ligeramente dorada. En ese momento añadimos las patatas que cubriremos con agua, la sal, un poco de pimienta, el laurel y el clavo. Machacamos en el mortero el perejil con el ajo y el pan y lo añadimos a la olla. Cocinamos a fuego lento hasta que las patatas estén tiernas.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en trozos chascándolas. Pelamos los dientes de ajo y los fileteamos. Pelamos la cebolla y la picamos.

En una sartén calentamos abundante aceite de oliva y freímos el perejil hasta que esté quebradizo. Lo sacamos de la sartén y lo dejamos escurrir en un plato cubierto con papel de cocina. Echamos en la sartén el ajo y el pan y los freímos hasta que estén dorados, con mucho cuidado de que no se quemen. Los dejamos escurriendo junto con el perejil.

Retiramos la mayor parte del aceite de la sartén y en lo que queda rehogamos la cebolla hasta que esté ligeramente dorada. Pasamos la cebolla a la Crock-Pot y añadimos las patatas, que cubriremos con agua, la sal, un poco de pimienta, el laurel y el clavo. Machacamos en el mortero el perejil con el ajo y el pan y lo añadimos a la olla. Cocinamos 4 horas en temperatura alta.







lunes, 9 de abril de 2018

Los robots de mi cocina




Estos días estoy especialmente nostálgica. A mi me entra la nostalgia en primavera, no en otoño como a la mayoría de la gente. No se si es por ver el renacer de la naturaleza o porqué, pero cuando llega abril siempre echo la vista atrás. Y estos días pensaba en la cantidad de dinero que he gastado en cosas para la cocina que han acabado en la basura, regaladas o vendidas de segunda mano porque no eran como yo pensaba…como la máquina para hacer pasta, que la compré cuando empecé a interesarme por la cocina e, ilusa de mi, pensaba que hacer pasta casera sería coser y cantar. Pues no. Así que del cabreo que me pillé fue directa a la basura, ¡quién la pillara ahora!

Los años me han dado más serenidad a la hora de hacer compras. Ahora me lo pienso muchísimo y miro y analizo con detenimiento todas las opciones que hay en el mercado. Así que desde que decido comprar algo hasta que lo tengo en casa pueden pasar meses.

Miro las webs dedicadas al producto que quiero comprar y después consulto a las especializadas que se dedican a hacer comparativas entre los productos. Se agradece que existan este tipo de webs, como Mi Robot Cocina-España, porque aligeran el trabajo de las maniáticas como yo.

Ya os podéis imagina en que ando enfrascada ahora: en el robot de cocina ideal. Cuando era pequeña, si pensaba en un robot de cocina me imaginaba a R2D2 friendo huevos, jajaja, pero si recurrimos a la definición de la Wikipedia ya vemos que lo que tenía en mi imaginación no tiene nada que ver con la realidad, ¿o sí?. Un robot de cocina es un electrodoméstico que se utiliza para realizar diversas tareas repetitivas en el proceso de preparación de la comida. Existen muchos tipos y modelos de estos electrodomésticos, con diferentes funciones, que cocinan, que no cocinan, que pican, que trituran, que muelen, que amasan, que rallan, que baten…incluso que hacen cosas que no sabemos para qué sirven y que no utilizaremos jamás.

El origen de los robots de cocina se encuentra en la hostelería, lógicamente. Inicialmente servían para preparar los alimentos, pues era una de las tareas a las que se dedicaba más tiempo (y aquí es donde yo confieso que me entretiene muchísimo picar verduras, así que siempre lo hago a mano. Claro que, si tuviese que cocinar para 50 personas posiblemente no diría lo mismo, jajajaja).

En 1972 fue cuando los robots de cocina se introdujeron en las casas. Se llamaba Magimix. A EE. UU. llegó en 1973 bajo el nombre de Cuisinart:



Ambas compañías siguen fabricando en la actualidad robots de cocina que, a buen seguro, poco tienen que ver con los primeros que aparecieron en el mercado.

El primero de estos procesadores de alimentos que recuerdo es la picadora Moulinex, que estoy segurísima de que estaba en la mayoría de los hogares españoles en los años 70-80. Cuando me independicé por mis manos pasaron una olla eléctrica a presión programable, un procesador de alimentos que cocinaba, una batidora de vaso que procesaba los alimentos, varias batidoras-picadoras y alguno más que seguro que me olvido.

Y entre todos los modelos que existen en el mercado, ¿sabéis que echo yo más de menos? Uno que se limpie fácilmente y si se pueden meter al lavavajillas todas las piezas, mejor que mejor.

Y, puestos a pedir, que sea de acero inoxidable, porque tengo malas experiencias de plásticos poco resistentes cuando llevan mucho uso.

Y tú, ¿has encontrado el robot de cocina de tus sueños? Si es así, cuéntame, soy todo ojos.

Bonito con pimientos (tradicional o Crock-Pot)



Esta receta la encontré en el libro "Cocina rápida con microondas" pero yo la adapté a la olla lenta. Aunque aún no estemos en la temporada del bonito, está a la vuelta de la esquina, así que es un buen momento para guardar ideas y aprovechar a disfrutar de este pescado cuando llegue el momento.




INGREDIENTES (para 4 personas):

Bonito: 800 gramos.
Cebolla mediana: 2.
Ajo: 3 dientes.
Perejil picado: una cucharadita.
Pimiento rojo: 2.
Pimiento verde: uno.
Laurel: una hoja.
Tomillo picado: 1/2 cucharadita.
Sal.
Zumo de un limón.
Aceite de oliva virgen extra.
Vino tinto: 50 mililitros.
Perejil: 2 ramitas.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 390.
Hidratos de carbono: 13 gramos.
Grasas: 15 gramos.
Proteínas: 51 gramos.

Precio (por ración): 2,93€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pelamos las cebollas y las cortamos en dados, pelamos los dientes de ajo y los cortamos por la mitad, lavamos los pimientos, los secamos y los cortamos en tiras.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva y salteamos toda la verdura junto con el perejil.

Cuando la verdura esté tierna añadimos el laurel, el tomillo, la sal y el zumo de limón y rehogamos. Añadimos el vino y mezclamos.

Ponemos el bonito y dejamos que se haga a fuego bajo. Según el grosor de las piezas de bonito necesitará más o menos tiempo de cocción.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Calentamos un poco de aceite en una sartén y marcamos el bonito por los dos lados. Retiramos y reservamos.

Pelamos las cebollas y las cortamos en dados, pelamos los dientes de ajo y los cortamos por la mitad, lavamos los pimientos, lose secamos y los cortamos en tiras.

En la misma sartén donde hemos marcado el bonito, salteamos toda la verdura junto con el perejil.

Cuando la verdura esté tierna añadimos el laurel, el tomillo, la sal y el zumo de limón y rehogamos. Añadimos el vino y mezclamos, mantenemos al fuego hasta que se evapore el alcohol.

Pasamos todo a la Crock-Pot y cocinamos 3 horas en temperatura alta. Añadimos el bonito y cocinamos una hora más en la misma temperatura.


jueves, 5 de abril de 2018

Pollo rustido al Pedro Ximénez



Cocinando con las Chachas  está de sexto cumpleaños y para celebrarlo han organizado un fantástico concurso. Para participar en él hay que preparar una o dos recetas de su blog. Con la cantidad de cosas ricas que tienen se podrían hacer 200 recetas, así que hay que sentarse con calma para elegir una de sus exquisiteces.



Yo debo reconocer que como voy tan pillada de tiempo elegí esta receta de pollo rustido al Pedro Ximénez que fue la primera que vi que se adaptaba a nuestros gustos. El único cambio que he hecho es no poner la pimienta negra porque no me entusiasma su sabor y la evito siempre que puedo. Tampoco le puse mejorana porque no tenía.

Es la tercera vez que participo en su cumple-blog (con poca suerte hasta ahora, jajaja). El año pasado preparé los huesos de San Expédito  y hace dos, las yemas de huevo curadas.

Como aún tenía un poco de Pedro Ximénez que había comprado para preparar el flan de queso con salsa de turrón  me ha venido genial esta receta para liquidar la botella.

El vino Pedro Ximénez  es un vino dulce que se produce en las regiones vinícolas andaluzas del Marco de Jerez, Montilla-Moriles y Málaga (España). Está hecho con uva Pedro Ximénez. El vino se realiza a partir de pasas de uvas blancas Pedro Ximénez que han sido secadas al sol.

Esta uva se llevó a Australia en 1832 y el clima cálido australiano hizo que prosperase allí.

Tradicionalmente, se toma con los postres, ya que su dulzor ayuda a intensificar el sabor de los dulces pero en los últimos años se ha incorporado a la cocina y es habitual encontrarlo en salsas que acompañan a platos de carne.




INGREDIENTES (para 4 personas):

Pollo troceado: uno.
Pedro Ximénez: 100 mililitros.
Vino blanco: 50 mililitros.
Caldo de pollo: 100 mililitros.
Manteca de cerdo.
Tomillo seco.
Romero seco.
Patatas: 600 gramos.
Limón: uno.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 548.
Hidratos de carbono: 29 gramos.
Grasas: 13 gramos.
Proteínas: 60 gramos.

Precio (por ración): 1,22€.


ELABORACIÓN:

Ponemos los trozos de pollo en un bol y los untamos con la manteca de cerdo. Lo salamos, espolvoreamos el romero y el tomillo y lo regamos con el Pedro Ximénez. Metemos el pollo en la nevera, para que coja todos los sabores, durante un par de horas.

Cuando el pollo esté listo, preparamos el resto del plato. Encendemos el horno a 190ºC. Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en gajos. Las colocamos en una fuente apta para el horno y las salamos. Encima ponemos los trozos de pollo.

Lavamos el limón, lo secamos y lo cortamos en rodajas y las disponemos entre los trozos de pollo. Echamos el vino blanco y el caldo de pollo sobre la carne.

Horneamos durante 45 minutos aproximadamente (el tiempo de cocción dependerá del tamaño de los trozos del pollo). A mitad de cocción le damos la vuelta a los trozos de pollo y los regamos con el caldo.

Si al terminar la cocción el pollo no está muy dorado, ponemos la función grill y lo doramos durante 5 minutos.


lunes, 2 de abril de 2018

Bibimbap coreano (tradicional o Thermomix)



No os voy a engañar: éste no es uno de esos platos que se prepara en un momento. No es que sea complicado, pero requiere varios pasos y hay que estar pendiente de lo que estamos haciendo. Pero está tan rico que merece la pena dedicar un día con tranquilidad para prepararlo.

La receta la vi en El Cajón Desastre de Maggie y, como todas sus recetas, es toda una delicia.

Lo mejor es que encontré la salsa de chile por sorpresa. Ya tenía pensado hacer el plato sin ella pero cuando fui al supermercado la encontré junto con un gran surtido de salsas orientales de las que di buena cuenta, por supuesto.

La compré en Simply, así que supongo que en Alcampo no será difícil de encontrar.




INGREDIENTES (para 4 personas):

Ternera picada: 500 gramos.
Arroz basmati: 400 gramos.
Ajo: 2 dientes.
Aceite de oliva virgen extra.
Salsa de soja: 4 cucharadas.
Calabacín: uno.
Zanahoria: 2.
Huevos: 4.
Pimienta negra.
Salsa de chile dulce.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 578.
Hidratos de carbono: 47 gramos.
Grasas: 32 gramos.
Proteínas: 26 gramos.

Precio (por ración): 2,36€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Pelamos los dientes de ajo y los picamos. Pelamos las zanahorias y las cortamos en juliana. Lavamos el calabacín, lo secamos y lo cortamos también en juliana.

En una cacerola ponemos agua con sal a hervir y cocinamos el arroz durante 8 minutos. Colamos el arroz y lo devolvemos a la cacerola donde lo dejaremos reposar tapado durante 15 minutos. A los 5 minutos del reposo lo removemos para que quede suelto.

En una sartén amplia calentamos un poco de aceite de oliva y sofreímos el diente de ajo. Cuando empiece a tomar color añadimos la carne picada y la rehogamos. Cuando cambie de color añadimos la salsa de soja, mezclamos, bajamos el fuego y dejamos que se cocine durante 10 minutos.

En otra sartén calentamos un poco de aceite de oliva y salteamos durante 5 minutos la zanahoria y el calabacín.

Freímos los huevos.

Servimos el plato poniendo una porción de arroz, una de verdura y una de carne. Sobre todo el conjunto ponemos el huevo frito. Para comerlo, removemos todo y lo acompañamos con la salsa de chile.


ELABORACIÓN (Thermomix):

Ponemos en el vaso 800 gramos de agua, colocamos el cestillo, cerramos el vaso y programamos 7 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

Sin abrir el vaso, echamos el arroz por la tapa (se quedará en el cestillo) y programamos 8 minutos, temperatura Varoma, velocidad 4.

Mientras se hace el arroz pelamos los dientes de ajo, pelamos la zanahoria, lavamos el calabacín y lo secamos y los cortamos en juliana.

Cuando el arroz esté cocido lo echamos en un bol y lo dejamos reposar tapado durante 15 minutos (a los 5 minutos lo removemos para soltarlo).

Ponemos en el vaso un poco de aceite, el calabacín y la zanahoria y programamos 8 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara, sin cubilete. Sacamos del vaso y reservamos.

Ponemos un poco más de aceite en el vaso y el diente de ajo. Programamos 5 segundos, velocidad 4. Añadimos la carne y programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara.

Echamos la salsa de soja, ponemos el cubilete y programamos 10 minutos, 37º, velocidad cuchara.

Freímos los huevos.

Servimos el plato poniendo una porción de arroz, una de verdura y una de carne. Sobre todo el conjunto ponemos el huevo frito. Para comerlo, removemos todo y lo acompañamos con la salsa de chile.