miércoles, 8 de noviembre de 2017

Pollo al vermut (tradicional o Crock-Pot)


El vermut  es un vino macerado en hierbas que se sirve tradicionalmente en el aperitivo. ¿Quién no tiene una botella en casa? Porque yo sí y no sería capaz de decir cómo llegó hasta aquí. Así que en mi empeño en liquidar todo lo que tengo por casa preparé esta receta que vi en Gastronomía Los Naranjos.

El vermut puede ser rojo o blanco y cuenta la historia que fue inventado por Hipócrates, médico y filósofo nacido en el año 460 A.C.

Su nombre  se debe al ajenjo (wermut en alemán) que se utiliza para elaborarlo. En España empezó a prepararse a finales del siglo XIX y a día de hoy existen varias bodegas que elaboran vermuts de muy alta calidad.



INGREDIENTES (para 4 personas):

Pollo troceado: un kilo.
Vermut rojo: 250 mililitros.
Vino tinto: 25 mililitros.
Champiñones: 350 gramos.
Azúcar moreno: una cucharada.
Salsa de soja: una cucharada.
Aceite de oliva virgen extra: una cucharadita.
Sal.
Pimienta.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 421.
Hidratos de carbono: 11 gramos.
Grasas: 7 gramos.
Proteínas: 60 gramos.

Precio (por ración): 1,37€.


ELABORACIÓN (tradicional):

Salpimentamos el pollo. Limpiamos los champiñones y los cortamos en láminas. Mezclamos el vino tinto con un par de cucharadas de vermut.

En una cacerola ponemos a calentar el aceite de oliva a fuego bajo. Cuando esté templado añadimos la salsa de soja y el azúcar moreno y removemos ayudándonos con una espátula. Dejamos que se caramelice un poco y echamos el vino con vermut.

Echamos los trozos de pollo y los rehogamos hasta que tengan un poco de color. Si mientras rehogamos el pollo vemos que la cacerola se queda sin líquido echaremos un poco más de vermut. Tenemos que evitar que el azúcar se queme porque entonces amargará todo el plato.

Cuando el pollo esté rehogado añadimos los champiñones y el resto del vermut y cocinamos a fuego lento. Si es necesario, añadiremos agua durante la cocción si vemos que el pollo se queda sin salsa.


ELABORACIÓN (Crock-Pot):

Salpimentamos el pollo. Limpiamos los champiñones y los cortamos en láminas. Mezclamos el vino tinto con un par de cucharadas de vermut.

En una cacerola ponemos a calentar el aceite de oliva a fuego bajo. Cuando esté templado añadimos la salsa de soja y el azúcar moreno y removemos ayudándonos con una espátula. Dejamos que se caremelice un poco y echamos el vino con vermut.

Ponemos los trozos de pollo en la cacerola y los rehogamos hasta que tengan un poco de color. A medida que vayan estado rehogados los pasamos a la olla lenta.

Durante esta parte del proceso es importante que el azúcar no se queme porque amargará la salsa. Si es necesario, añadiremos un poco más de vermut.

Cuando hayamos terminado de sofreír todo el pollo, ponemos los champiñones en la cacerola y los salteamos. Añadimos el resto del vermut y los mantenemos al fuego hasta que se evapore el alcohol. Cubrimos el pollo con los champiñones y la salsa y cocinamos 4 horas en temperatura alta.


2 comentarios:

  1. Alicia me pasa como a ti, que tengo una botella en casa y no sé cómo darle salida. Además fue un regalo y algo habrá que preparar con ella ¿no? Lo cierto es que usarla para cocinar carnes me parece una grandísima idea ¡me ha encantado tu pollo!

    ¡Besos mil!

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  2. que pintaza tiene esta receta¡¡¡ me ha encantado¡¡.
    besos crisylaura

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