lunes, 29 de mayo de 2017

Focaccia semi-integral


Tengo la "mala" costumbre de no leer una receta hasta el final cuando me pongo a prepararla. Y no es la primera (ni será la última) vez que a medida que avanza la preparación me doy cuenta de que me faltan ingredientes o de que no me gusta la elaboración.

Y es por eso que esta receta es una reconversión de una pissàladiere en una focaccia. Cuando leí la receta vi que llevaba cebolla entre sus ingredientes (ya he contado más de una vez que mi marido la odia y no suelo ponerla en los platos) pero no le di más importancia, con no ponerla es suficiente.

Cual fue mi sorpresa, una vez que ya tenía la masa hecha y me disponía a preparar el relleno, al leer que la cebolla es una ingrediente indispensable de la pissàladiere.

La pissàladiere es la versión francesa de nuestras cocas y la masa va cubierta de cebolla pochada y anchoas. ¡Imposible no ponerla!. Así que tuve que hacer un cambio de planes rápido y teniendo en cuenta que tenía la nevera y la despensa peladas después de las vacaciones, no tenía muchas opciones.

Así que se me ocurrió versionar la focaccia que hago habitualmente.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Harina panadera: 420 gramos.
Agua: 340 gramos.
Sal: 10 gramos.
Levadura fresca de panadero: 8 gramos.
Aceite de oliva virgen extra: 26 gramos.
Masa fermentada.

Para la masa fermentada:
Harina panadera: 104 gramos.
Agua: 68 gramos.
Sal: 2 gramos.
Levadura fresca: 0,2 gramos.
Total: 174 gramos.

Para la cobertura:
Aceite de oliva virgen extra.
Sal en escamas.
Aceitunas negras sin hueso.
Hierbas provenzales.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 721.
Hidratos de carbono: 113 gramos.
Grasas: 23 gramos.
Proteínas: 17 gramos.

Precio (por ración): 0,45€.


ELABORACIÓN:

Unas 12-16 horas antes de preparar la masa, haremos el prefermento. Para ello, disolvemos la levadura en el agua templada, añadimos la harina y la sal y amasamos hasta que esté homogéneo. Ponemos la masa en un bol y lo tapamos con plástico. Dejamos que repose de 12 a 16 horas a 21ºC. Cuando esté fermentado, estará abombado y empezando a aplanarse un poco por el centro.

Una vez que el fermento esté listo, mezclaremos en un bol la harina, la levadura disuelta en un poco de agua templada, la sal y el agua. Amasamos hasta que los ingredientes estén bien mezclados.

En ese momento añadimos el fermento en trozos. Seguimos amasando. Cuando todo el fermento esté bien integrado en la masa añadimos el aceite de oliva y amasamos hasta obtener una masa lisa y homogénea.

Tapamos el bol y dejamos que fermente durante 3 horas. Cada hora daremos un pliegue a la masa.

Una vez que la masa ha subido, la sacamos del bol, la desgasificamos levemente y la boleamos. La tapamos con un paño de algodón y dejamos que repose durante 10 minutos.

Pasados los 10 minutos, nos untamos las manos con aceite de oliva y vamos estirando la masa. Si vemos que la masa está muy tensa y no podemos estirarla, la dejamos reposar 10 minutos. Una vez pasado este tiempo volvemos a la carga y seguimos formando hasta que tenga algo menos de un centímetro de altura.



Cuando esté formada, la dejamos fermentar una hora tapada con un paño de algodón. Después, hacemos con los dedos unos hoyos sobre la masa, ponemos un chorrito de aceite de oliva sobre toda la superficie, colocamos las aceitunas (cortadas en rodajas) apretándolas contra la masa, las hierbas provenzales y la sal en escamas.



Precalentamos el horno a 250ºC con una bandeja metálica en el fondo del horno. Metemos la focaccia en el horno, echamos un vaso de agua en la bandeja que hemos colocado en el fondo y apagamos el horno durante 10 minutos. Pasado este tiempo, sacamos la bandeja que contiene el agua y ponemos el horno a 220ºC. Horneamos durante 15 minutos, apagamos el horno y la dejamos 10 minutos.

Sacamos la focaccia y la dejamos enfriar sobre una rejilla metálica. Yo la acompaño con embutido y queso.







6 comentarios:

  1. Hola de nuevo, Alicia. De los errores, o una lectura incompleta como la tuya (si te consuela, a mí, me pasa mucho), suelen obtenerse resultados muy buenos. Tu focaccia tiene muy buena pinta y me encanta. Ganas tengo de hacer una. Besos.

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    1. Sí, lo bueno es tener la capacidad de adaptación y salvar la comida. Por más veces que me recuerdo que tengo que leer las recetas enteras y con detenimiento, no aprendo :)

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  2. Me encanta la focaccia y no dudo ni un segundo que esta tuya este de rexupete.
    Bicos mil wapa.

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  3. Tiene una pinta estupenda la focaccia seguro que estaba riquísima. Un besote y feliz semana!!

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    1. ¡Gracias! Disfruta de la semana tu también :)

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