lunes, 30 de noviembre de 2015

Pasta de lliça de Chert


Esta semana, con "Descubre Castellón", nos acercamos hasta el Bajo Maestrazgo, al pueblo de Chert. Allí podremos comer esta pasta, cubierta de dulce o salado, como prefiramos.

En mi caso, con tomate y pimiento rojo para acompañar a un plato variado de embutido y queso.

La receta original podéis verla aquí.


INGREDIENTES:

Harina de trigo: 450 gramos.
Agua: 200 mililitros.
Aceite de oliva virgen extra: 100 mililitros.
Levadura seca: 3 gramos*.
Sal: 1 cucharadita.
*Si utilizamos levadura fresca necesitaremos 9 gramos.


ELABORACIÓN:

En un bol mezclamos la harina, el agua, el aceite la levadura y la sal . Cuando esté bien mezclado empezamos a amasar hasta que la masa esté lisa, sin grumos.

Si la masa se tensa y nos cuesta amasarla, la dejamos reposar 5 minutos de manera que el gluten del trigo se relajará y no nos ofrecerá tanta resistencia. Este descanso podemos hacerlo tantas veces como sea necesario.

La dejamos reposar, dentro de un bol que taparemos con papel film o con un paño, hasta que doble su volumen. Si vemos que va demasiado rápido la metemos en la nevera, el frío ayudará a que crezca más despacio.

Pasado ese tiempo colocamos un papel de hornear sobre la bandeja del horno y volcamos la masa en él.

Con las manos, la estiramos hasta que ocupe toda la bandeja. Durante este proceso podemos recurrir al reposo si vemos que la masa se encoge después de estirarla. La dejamos descansar un rato y seguimos estirando.

Pinchamos toda la masa con un tenedor o con un palillo para evitar que suba demasiado durante la cocción.

Encendemos el horno a 200ºC.

Mientras el horno se calienta preparamos lo que vayamos a ponerle por encima. Adornamos la pasta y horneamos durante 30 minutos a 200ºC.






domingo, 29 de noviembre de 2015

Pizza de sobrasada y mozzarella


Hace unos días os contaba cuál es mi receta ideal de masa de pizza. Pues con esa receta y 3 ingredientes más haremos esta pizza para chuparse los dedos que vi en el blog de Asopaipas.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Para la masa:
Harina de trigo: 400 gramos.
Agua: 210 mililitros.
Sal: 10 gramos.
Levadura seca de panadero: 1,2 gramos (si utilizamos levadura fresca serán 3,6 gramos).
Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada.

Para la cobertura:
Sobrasada: 200 gramos.
Mozzarella fresca: 2 bolas.
Tomate frito.


ELABORACIÓN:

En un bol echamos la harina, el agua y la sal y amasamos. A mitad del amasado añadimos la levadura. Amasamos un poco más y añadimos el aceite de oliva.

Seguimos amasando hasta obtener una masa lisa, sin grumos.

Dejamos reposar la masa en un bol limpio tapado con papel film hasta que doble su volumen.

Pasamos la masa a la superficie de trabajo y con un cuchillo la cortamos con dos. Desgasificamos y damos forma de bola a cada porción dejándolas reposar tapadas con un paño de algodón durante media hora.

Pasado este tiempo empezamos a formar la pizza sobre un papel de horno.

Encendemos el horno a 250ºC.

Mientras el horno se calienta colocamos los ingredientes: el tomate frito en la base y la sobrasada y la mozzarella por encima de él.

Cuando el horno esté caliente colocamos las pizzas directamente sobre el suelo del mismo. Así conseguiremos un sabor similar al de los hornos de leña. Horneamos durante 6 minutos.
Dejamos templar sobre una rejilla.


sábado, 28 de noviembre de 2015

Solomillo de cerdo con salsa de queso


Una receta muy sencilla, que se prepara en muy poco tiempo pero cuyo resultado es de lujo. Yo utilicé un queso curado de oveja pero si nos gusta un sabor más suave se puede utilizar cualquier otro.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Solomillo de cerdo: 800 gramos.
Queso: 300 gramos.
Nata 35% M.G.: 100 mililitros.
Harina: 1 cucharada.
Mantequilla: 50 gramos.
Pimienta negra.
Sal.


ELABORACIÓN:

En un cazo derretimos la mantequilla, añadimos la harina y la sofreímos, como cuando se prepara una bechamel.

Una vez que la harina está bien integrada en la mantequilla añadimos el queso troceado y, con el fuego medio-bajo, vamos removiendo con las varillas hasta que se derrita. Cuando veamos que empieza a derretirse añadimos la nata y seguimos removiendo hasta que el queso esté totalmente fundido. Terminamos la salsa añadiendo pimienta negra al gusto.

Ahora tenemos que preparar la carne. En una plancha ponemos aceite de oliva y asamos la carne a nuestro gusto. Una vez en el plato la salamos con unas escamas de sal.





viernes, 27 de noviembre de 2015

Patatas a lo pobre


Buf. No os podéis ni imaginar lo ricas que están estas patatas. ¡Y eso que me faltaba parte de los ingredientes de la receta original!

La receta la vi hace unas semanas en el blog de Caceroladas. Ella les pone cebolla y pimiento verde. Yo no puse, así que os cuento mi receta.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Patatas medianas: 4.
Ajo: 3 dientes.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.
Vinagre.


ELABORACIÓN:

Pelamos las patatas, las lavamos, las secamos y las cortamos en rodajas de 1/2 centímetro. Pelamos y fileteamos los ajos.

Mezclamos bien los ajos con las patatas y las salamos.


Calentamos una sartén con abundante aceite de oliva y freímos las patatas a fuego bajo. Cuando las patatas estén hechas quitamos el aceite de la sartén y echamos un buen chorro de vinagre sobre las patatas. Removemos y las dejamos durante 5 minutos al fuego bajo.




jueves, 26 de noviembre de 2015

Conserva de tomate


Hasta hace unos meses, para hacer la salsa de tomate compraba el tomate entero en lata y con una lata de 750 gramos hacía la salsa justa para ese día. Si algún día compraba de más y la hacía, la congelaba para utilizarla cuando la necesitase.

Pero he cambiado mi forma de proceder. Ya no compro tomate en lata, porque estoy un poco cansada de la cantidad de residuos que generamos, y ya no congelo, si no que hago la salsa en conserva.

El método es bastante sencillo, aunque hay que estar pendiente, pero merece la pena. Yo hago 3 kilos de salsa de tomate y así tengo para varias comida.

Primero tenemos que preparar la salsa como tengamos costumbre. Yo la emboto sin triturar porque para algunos platos nos gusta más así.

Una vez que la salsa está lista tenemos que esterilizar los botes que vamos a utilizar, sus tapas y las pinzas con las que manipularemos los recipientes.

Para ello los meteremos dos minutos en agua hirviendo.

Los sacamos del agua y los dejamos que se templen boca abajo sobre papel de cocina (también las tapas).

Cuando hayan perdido temperatura y podamos manipularlos les damos la vuelta y empezamos a rellenarlos con la salsa intentado que no queden huecos en el bote. Los tapamos, los metemos en la olla, los cubrimos con agua y hervimos durante 30 minutos. Dejamos que se enfríen dentro de la olla.

Y así tendremos nuestra propia conserva casera.

Si cuando vayamos a utilizarla vemos que ha ocurrido una de estas tres cosas debemos desecharla:

1) La tapa se ha hinchado.
2) La tapa no hace "plop" al abrirla.

3) Hay moho en el bote.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Coca de pimientos



Esta receta la encontré en el grupo de Facebook Amigos del Pan Casero. Una joya para los que nos gusta el mundo del pan.

Es ideal para una cena, acompañando a un buen surtido de embutidos y quesos.


INGREDIENTES (para dos personas):

Agua: 41 mililitros.
Aceite de oliva virgen extra: 41 mililitros.
Levadura seca de panadero: 1,3 gramos (si utilizamos levadura fresca serán 8,8 gramos).
Harina de trigo: 200 gramos.
Huevo: 1.
Sal: 5 gramos.
Azúcar: 5 gramos.
Pimiento rojo asado.


ELABORACIÓN:

En un bol mezclamos la harina, el agua y el aceite y amasamos. Cuando llevemos un rato amasando añadimos la levadura, la sal, el azúcar y el huevo. Y seguimos amasando hasta obtener una masa lisa.

En un bol limpio ponemos la masa y tapamos el bol con papel film para que fermente.

Cuando haya doblado su volumen ponemos la masa sobre papel de horno y le damos la forma de coca. Dejamos que leve por segunda vez.

Mientras tanto, calentamos el horno a 180ºC.

Una vez que la masa esté lista para entrar en el horno colocamos los pimientos asados sobre ella y horneamos, con calor arriba y abajo, durante 20 minutos.

Dejamos que enfríe sobre una rejilla.




martes, 24 de noviembre de 2015

Cómo pelar almendras fácilmente


En casa tengo un almendro. No se cuántas almendras da, pero son las suficientes como para no tener que comprar en todo el año. Eso sí, hay que trabajar un poco para poder llegar a las almendras peladas que podemos comprar en la tienda.

En muchos sitios las venden sin pelar, así que vamos a aprender a pelarlas para poder cocinar con ellas y no encontrarnos esas molestas pieles tan finas que, parece que no, pero ahí estás dispuestas a pegarse a nuestro paladar y nuestras encías.

La almendra tiene tres capas. La exterior es la cáscara propiamente dicha. Es una madera fina pero resistente que romperemos golpeando suavemente con un mazo. No hay que dar un golpe muy fuerte para conservar la almendra entera.

Debajo de esa capa tiene otra piel gruesa y rugosa.



Esa piel estará intacta al romper la primera cáscara, aunque si el primer golpe es muy fuerte puede que se haya roto. Es un poco dura para romperla con las manos así que habrá que dar un golpe pequeño para resquebrajarla y poder retirarla.



Debajo está la tercera capa de piel. Una piel fina pero increíblemente bien pegada al fruto de manera que es casi imposible quitarla sin perder la paciencia (y las uñas).



Para quitar esta piel de manera muy sencilla sólo necesitaremos agua hirviendo.
Ponemos una cacerola con agua y la calentamos hasta que hierva. En ese momento echamos las almendras. El tiempo de cocción dependerá de la frescura de la almendra. Una muy fresca necesitará 1 minuto en el agua. Otra menos fresca, necesitará más tiempo.

Si no sabemos cuánto tiempo tienen nuestras almendras, cuando haya pasado un minuto cogemos una con una espumadera, la enfriamos bajo el agua fría e intentamos pelarla. Si la piel se desprende fácilmente, es hora de retirarlas del fuego, enfriarlas y pelarlas. Si no, las dejaremos 30 segundos más. Y si aún no se pueden pelar, las dejaremos más tiempo.



Ahora nos toca secarlas. Podemos dejarlas extendidas en una bandeja bajo el sol o meterlas en el horno a 50ºC vigilando que no se tuesten.

Y ya tenemos nuestras almendras listas para cocinar.

Si se guardan en un bote hermético pueden durar meses, pero no me atrevo a asegurar cuántos ya que yo las voy pelando a medida que las necesito.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Pedos de fraile de Azuébar



Sí, así se llama este postre de la comarca del Alto Palancia. Muy similares a los buñuelos y que estoy segura que os entusiasmarán tanto como a mi.

La receta original podéis verla en el blog de Espadàniques.


INGREDIENTES:

Huevos: 4.
Aceite de oliva: 123 mililitros.
Agua: 285 mililitros.
Harina: 143 gramos.
Sal: 1 pizca.
Aceite de girasol.
Miel.


ELABORACIÓN:

En una cazo ponemos a calentar el agua con el aceite y una pizca de sal. Cuando empiece a hervir retiramos el cazo del fuego y añadimos, poco a poco, la harina tamizada removiendo hasta que la masa no se pegue.

Sacamos la masa del cazo, la ponemos en un bol y la dejamos enfriar.

Cuando esté fría añadimos los huevos, uno a uno, mezclando la masa hasta que quede fina.

En una sartén calentamos aceite de girasol. Cogemos media cucharada de masa y la freímos. Para que queden redondos es mejor meter la cuchara dentro del aceite y ayudarnos con otra cuchara con la que empujaremos la masa. Si la "lanzamos" desde arriba la masa se expandirá y quedarán menos "recogidos".

La masa crece mucho durante la fritura, por eso es importante que las porciones sean pequeñas y que echemos pocas cada vez.

Cuando estén dorados por los dos lados los sacamos de la sartén y dejamos que escurran el aceite sobre un papel absorbente.

Calentamos un poco la miel para que sea más manejable y la echamos por encima.






domingo, 22 de noviembre de 2015

Rosquillas listas




INGREDIENTES:

Harina: 400 gramos.
Azúcar: 100 gramos.
Levadura: 3 cucharaditas.
Huevos: 3.
Clara de huevo: 1.
Aceite de oliva: 5 cucharadas.
Anís: 60 mililitros.
Azúcar glass: 150 gramos.
Zumo de limón: 1 cucharada.


ELABORACIÓN:

Batimos los huevos con el azúcar.

Añadimos, sin dejar de batir, el aceite y el anís.

Incorporamos la harina con la levadura y mezclamos

Como el tamaño de los huevos es variable, os aconsejo que partáis de 250 gramos de harina y vayáis añadiendo harina hasta conseguir una masa que se pueda manejar con las manos. No tiene que ser una masa seca, pero sí tiene que tener la textura adecuada como para poder moldearla con facilidad.

Con las manos engrasadas hacemos bolitas con la masa. Las aplastamos un poco y hacemos un agujero en medio.

Colocamos las rosquillas sobre la bandeja del horno y las dejamos reposar 30 minutos.

Precalentamos el horno a 180ºC y cocemos durante 15 minutos.

Dejamos enfriar las rosquillas sobre una rejilla. 

Mientras enfrían, preparamos la glasa. Para ello, mezclamos la clara del huevo con el azúcar glass y el zumo de limón hasta obtener una crema.

Cuando las rosquillas estén frían ponemos la glasa por encima y dejamos que se endurezca.






sábado, 21 de noviembre de 2015

Pizza


Llevo años haciendo la pizza en casa. Dentro del mundo de las masas me parece uno de los platos más asequibles. Así que en este tiempo he probado diferentes recetas y tipos de cocción.

Hace tiempo llegué (no se cómo) al blog del El bioinforNatico que me hizo conocer la que para mi es la receta perfecta. Y desde entonces ya no he probado más.

La pizza de la receta es de anchoas y queso (una de mis favoritas) pero hoy sólo voy a hablar del modo de preparar la masa y de la cocción.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Harina de trigo: 400 gramos.
Agua: 210 mililitros.
Sal: 10 gramos.
Levadura seca de panadero: 1,2 gramos (si utilizamos levadura fresca serán 3,6 gramos).
Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada.

Valores nutricionales (por ración):
Calorías: 375.
Hidratos de carbono: 73 gramos.
Grasas: 4 gramos.
Proteínas: 10 gramos.

Precio (por ración): 0,10€.


ELABORACIÓN:

En un bol echamos la harina, el agua y la sal y amasamos. A mitad del amasado añadimos la levadura. Amasamos un poco más y añadimos el aceite de oliva.

Seguimos amasando hasta obtener una masa lisa, sin grumos.

Dejamos reposar la masa en un bol limpio tapado con papel film hasta que doble su volumen.

Pasamos la masa a la superficie de trabajo y con un cuchillo la cortamos con dos. Desgasificamos y damos forma de bola a cada porción dejándolas reposar tapadas con un paño de algodón durante media hora.

Pasado este tiempo empezamos a formar la pizza, sobre un papel de horno, siguiendo este vídeo (que ya he puesto más veces):



Encendemos el horno a 250ºC.

Mientras el horno se calienta colocamos los ingredientes de nuestra pizza excepto el queso rallado. Yo prefiero utilizar la salsa de tomate sin triturar, me gusta más el sabor que da. Es muy importante que esté muy escurrido para que no moje la masa.

Cuando el horno esté caliente colocamos las pizzas directamente sobre el suelo del mismo. Así conseguiremos un sabor similar al de los hornos de leña. Horneamos durante 3 minutos. Sacamos la pizza del horno, ponemos el queso rallado y horneamos 3 minutos más.





viernes, 20 de noviembre de 2015

Tortilla de merluza


En casa solemos comer la merluza a la romana pero el otro día ojeando el libro "Platos típicos de Asturias" de Maria Luisa García vi esta receta y me apeteció probarla. No tiene ningún misterio, es sencillísima, pero si os apetece variar, es la receta ideal.

Podemos aprovechar merluza que nos haya sobrado del día anterior o prepararla expresamente.


INGREDIENTES (para 4 personas):

Merluza: 400 gramos.
Huevos: 4.
Ajo: 1 diente.
Cebolla: 1 cucharada.
Aceite de oliva virgen extra.


ELABORACIÓN:

Si tenemos la merluza cruda debemos cocerla. Para ello ponemos la merluza en una cazuela con agua fría y sal y la mantenemos al fuego (medio) hasta que veamos que está cocinada. El tiempo depende del grosor de la merluza, no es lo mismo cocer unos filetes que unas rodajas pero no será mucho más de 5 minutos.

Una vez cocida la sacamos de la cazuela y la dejamos enfriar. El caldo lo colamos y lo guardamos para aprovecharlo en otro plato.

Picamos la merluza en trozos muy pequeños, así como la cebolla y el diente de ajo.

En una sartén calentamos aceite de oliva y sofreímos la cebolla y el ajo. Cuando la cebolla esté tierna añadimos la merluza y a fuego bajo rehogamos dos minutos. Retiramos la merluza de la sartén escurriendo bien el aceite.

En un bol batimos los huevos y les añadimos la merluza.


Calentamos aceite de oliva en la sartén y cuajamos la tortilla a nuestro gusto.




jueves, 19 de noviembre de 2015

Pimientos asados en Crock-Pot


Me encantan los pimientos asados. Solos, como acompañamiento, como ingrediente en un plato...Y desde que descubrí lo fácil que es hacerlos en la Crock-Pot no he vuelto a encender el horno para prepararlos.


INGREDIENTES:

Pimientos rojos.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.


ELABORACIÓN:

Lavamos los pimientos y los sacamos. Los salamos y los untamos con aceite.

Los ponemos en la Crock-Pot y cocinamos durante 3 horas en temperatura alta. Los dejamos una hora más dentro de la Crock-Pot con ella apagada.

Los sacamos y los pelamos sin ninguna dificultad.


Si no vamos a comerlos en el momento los guardamos en un bote de cristal o en un Tupperware cubiertos con el caldo que han sacado.



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Pan de escanda



La harina de escanda (o espelta) proviene de un cereal de la familia del trigo. Se cultiva en climas húmedos y fríos, por eso es habitual encontrarla en las zonas del interior de Asturias. Así que allí los panes elaborados con esta harina son muy habituales. Son panes oscuros, con mucha consistencia.

En esta web podéis leer la historia de la escanda en Asturias: http://www.vivirasturias.com/asturias/quiros/pan-de-escanda-o-de-sucu/es.

La receta que utilizo para hacer el pan no recuerdo de dónde la saqué, ya que lleva años conmigo.


INGREDIENTES:

Harina de escanda: 300 gramos.
Harina de trigo: 200 gramos.
Agua: 275 mililitros.
Sal: 1 cucharadita.
Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada.
Masa madre: 125 gramos.*
* Si queremos utilizar levadura fresca serán 10 gramos. Si es seca, 3,3 gramos.


ELABORACIÓN:

En un bol mezclamos el agua y la harina y dejamos que repose tapado durante media hora.

Añadimos el resto de los ingredientes y amasamos con reposos; esto es, amasado de unos 5 minutos y reposo de 10 minutos. Este proceso debemos repetirlo hasta que la masa esté lisa, sin grumos.

Pasamos la masa a un bol con aceite y la plegamos sobre sí misma; imaginándonos que es un cuadrado estiramos y doblamos hacia el centro cada lado. Cubrimos el bol con papel film y dejamos que repose durante 30 minutos.

Este proceso lo repetimos dos veces más. Después del tercer plegado dejamos que fermente, a temperatura ambiente o en nevera.

Este sería el proceso:

Plegado - Reposo de 30 minutos - Plegado - Reposo de 30 minutos – Plegado – Fermentación.

Cuando la masa haya subido la volcamos sobre la superficie de trabajo, la desgasificamos y la preformamos.

Dejamos que la masa repose media hora y le damos forma.

Encendemos el horno a 250ºC con una bandeja metálica en el suelo del horno.

Cuando el pan esté listo para ser horneándolo metemos en el horno; volcamos medio vaso de agua, bajamos la temperatura a 220ºC, apagamos la resistencia de arriba y lo horneamos 10 minutos.

Pasados estos 10 minutos encendemos la resistencia de arriba y horneamos a la misma temperatura durante 30 minutos.

Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.