sábado, 6 de junio de 2015

Pan de molde



Lo peor de tener un blog de cocina es que cuanto más lees sobre el tema, más cuenta te das de que no sabes nada. Y que hay (mucha) gente que te da un millón de vueltas. Y no pasa nada por esto, pero a mi me inquieta no poder tener todo el conocimiento del mundo. Vas leyendo foros, blogs, grupos de Facebook y vas cogiendo pinceladas, no sin evitar pensar que qué pena que el tiempo sea limitado.

Hace unos días, en Amigos del Pan Casero leía que cuando se hace la fermentación en nevera es mejor dejarlo unas horas antes a temperatura ambiente y meterlo en la nevera cuando el pan ha empezado a fermentar. Así que así lo he hecho con los dos panes que he preparado esta semana: este que os traigo hoy y un pan de patata que preparé el otro día.

En el foro de Mundorecetas, Nelai me dio un consejo para la cocción: los primeros 10 minutos hacerla solo con calor abajo. Y también lo he llevado a la práctica. Esto ayuda a que el pan suba porque el calor por arriba al principio de la cocción limita su subida.

La receta de hoy es de un pan de molde y he quedado francamente satisfecha con él. Como podéis imaginar, no tiene nada que ver con los panes de molde comerciales que se venden. Es más denso y más sabroso. 

Esta receta la saqué del blog de Que hay para comer.


INGREDIENTES:

Harina de trigo: 660 gramos.
Leche: 200 mililitros.
Agua: 200 mililitros.
Aceite de oliva: 25 mililitros.
Azúcar: 3 cucharadas.
Sal: 2 cucharaditas.
Miel: 1 cucharada.
Masa madre: 165 gramos*.
*Podemos sustituirla por 13,2 gramos de levadura fresca o por 4,4 gramos de levadura seca.



ELABORACIÓN:

En un bol ponemos todos los ingredientes excepto la masa madre y mezclamos. Cuando esté bien mezclado pasamos la masa a la superficie de trabajo y amasamos durante 10 minutos. Devolvemos la masa al bol y dejamos que repose tapada durante 30 minutos.

Añadimos la masa madre, mezclamos bien y volvemos a amasar. Tenemos que conseguir una masa lisa y suave.

Una vez amasada, untamos un bol con aceite de oliva, metemos la masa dentro y tapamos con papel film. Cuando lleve una hora fermentando hacemos unos pliegues a la masa. Nos imaginamos que es un cuadrado y estiramos y plegamos cada lado del cuadrado.

Repetiremos este proceso dos veces más con un intervalo de una hora entre cada plegado.

Después del último plegado metemos la masa en la nevera y dejamos que siga fermentando.

Mi masa estuvo 26 horas y 30 minutos.

Sacamos la masa de la nevera y encendemos el horno a 250ºC.

Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo y la desgasificamos apretando suavemente.

Le damos forma a la masa, sellando los pliegues laterales para que el pan no se abra por ahí (yo no lo hice y se abrió un poco un lateral).

Pasamos la masa al molde, lo cubrimos con un paño de algodón y dejamos que fermente por segunda vez mientras se caliente el horno.

Cuando la masa esté lista y el horno caliente la cocemos. Metemos el pan en el horno y bajamos la temperatura a 220ºC. Durante los 10 primeros minutos de cocción dejaremos sólo el calor abajo.

Después cocemos con calor arriba y abajo durante 20 minutos.

Apagamos el horno, entre abrimos la puerta y dejamos el pan dentro unos 15 minutos.

Sacamos el pan y lo dejamos enfriar sobre una rejilla, aún dentro del molde.

Cuando el molde esté frío, desmoldamos. Y cuando el pan esté frío lo cortamos en rebanadas.



2 comentarios:

  1. Suelo hacer otro pan de molde, pero probaré a hacer este hoy mismo, que me ha picado el gusanillo. Y gracias por los truquillos!!! Ya te diré si noto diferencia ;)

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    1. :) Anoche lo probé y está muy rico. A ver si aguanta varios días tierno :)

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