domingo, 11 de enero de 2015

Patatas a la importancia



Este es uno de mis platos favoritos. Afortunadamente, también lo es del resto de la familia, así que suelo prepararlo todas las semanas. Desde niña lo comía en casa de una de mis abuelas que, como sabía que me gustaba tanto, lo preparaba siempre que iba a verla. Mi madre también lo hacía muy a menudo.

Lo mejor es que es un plato económico y que se puede convertir en una receta que te saca de un apuro porque se prepara con ingredientes que siempre tenemos en casa.


INGREDIENTES:

Patatas: 1 kilo.
Aceite de oliva.
Aceite de girasol
Huevo: 2.
Harina.
Cebolla: media.
Perejil.
Vino blanco: 100 mililitros.
Agua.
Sal.

Valores nutricionales (por ración):
Kilocalorías: 332.
Grasas: 9 gramos.
Hidratos de carbono: 44,9 gramos.
Proteínas: 10,3 gramos.

Precio (por ración): 0,71€.


ELABORACIÓN:

Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de 1-2 centímetros de grosor. Las lavamos y dejamos que escurran el agua. Salamos las patatas. Las pasamos por harina y huevo y las freímos en abundante aceite (yo utilizo de girasol porque lo tiro después de freír). Esta es la parte más pesada y que más trabajo nos dará.

Cuando estén doradas, las pasamos a una cazuela.

En una sartén, ponemos aceite de oliva y sofreímos la cebolla cortada en juliana. Cuando empiece a dorarse, añadimos el perejil. Le damos un par de vueltas, añadimos una cucharadita de harina y la rehogamos. Si tenemos mucho aceite, podemos poner 2 cucharaditas de harina. Añadimos agua para desleír la harina (como si fuésemos a hacer una bechamel). Vamos añadiendo el agua poco a poco, de forma que la salsa se vaya ligando. Hacemos lo mismo con el vino blanco. Añadimos la sal. El fuego estará suave, lo mínimo para que esté hirviendo.

Respecto a la cantidad de líquido, yo lo hago a ojo. Prefiero tener mucha salsa, así que suelo poner un vaso de agua y otro de vino.

Cuando tengamos todo el líquido en la sartén podemos pasarlo a la cazuela donde están las patatas. Ponemos la cazuela a fuego fuerte hasta que rompa a hervir y después lo bajamos. Yo lo hago a fuego lento. 

El tiempo de cocción es variable, pues depende del tipo de patata. Normalmente, en 20 minutos ya están cocidas, pero es mejor hacerlo con más margen de tiempo para que no se queden duras. Iremos pinchando con el tenedor para comprobar que están bien cocidas.


2 comentarios:

  1. Divinisimaaaaaaaaaas me encantan yo tambien las haho amenudo te han quedado de relujo al igual que el brownie chocolate y queso.
    Bicos mil y feliz domingo wapisimaaaaa.

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